Pocas disciplinas pueden ser tan eficientes tecnológicamente y tan productivas en su taza de retorno como la Geofísica de Exploración. Algunas de las tecnologías más sofisticadas desarrolladas por los especialistas de este campo del conocimiento se aplican rutinariamente en el proceso de encontrar, caracterizar y desarrollar yacimientos de aceite y gas. Basta decir que no se presenta propuesta alguna para la localización de pozos Exploratorios, Delimitadores o de Desarrollo sin el apoyo de Métodos Geofísicos, ya sea de superficie o de pozo, interpretados en términos de un sólido marco geológico conceptual.
Más aún, con el avanzado estado de la Geofísica de Exploración, la innovación continúa ocurriendo a un paso rápido y continuo a través de todas las áreas del dominio geofísico y a lo largo de la cadena de valor de la industria petrolera. Citemos algunos ejemplos:
Nuestro país y el resto del mundo han incrementado dramáticamente sus reservas de hidrocarburos a partir de brincos cuánticos en el desarrollo de tecnologías geofísicas, las cuales han realmente impactado a la industria petrolera. Citemos como ejemplo la revolución en el paso de la grabación analógica a digital, la redundancia en la cubierta sísmica mediante el punto de reflejo común en la década de los 60´s, la sismología tridimensional a finales de los 70´s, la interpretación sísmica interactiva y la migración en profundidad para la obtención de imágenes sísmicas bajo la sal de los 80´s, la sismología multicomponente y 4D de los 90´s, a los esquemas logging while drilling también de la última década.
A la par de este vertiginoso desarrollo tecnológico, los Ingenieros Geofísicos Mexicanos se han visto también envueltos en un desarrollo progresivo de habilidades que les ha permitido participar de manera significativa en el propio desarrollo tecnológico y en el fortalecimiento de la industria petrolera nacional.
Hoy día, a medida que la demanda mundial de energía se incrementa, el petróleo fácil ya fue encontrado. Como resultado, la futura generación de energía enfrenta grandes desafíos producto del continuo incremento de la población mundial y de los precios del petróleo, demandas por mejores niveles de vida, menores niveles de contaminación y el ya aceptado fin de los combustibles fósiles. En contraparte, es predecible que este escenario será altamente favorable para el desarrollo de nueva tecnología en geofísica, útil para incrementar el factor de recuperación en campos maduros, acelerar la exploración y producción en aguas profundas, incentivar la exploración y/o caracterización en áreas donde el costo de extracción no era favorable, permitiendo girar la mirada hacia los yacimientos no convencionales y hacia nuevas fuentes de energía que nos exigirán a los diversos sectores involucrados una visión a largo plazo.
Las Asociaciones y Colegios de Ingenieros debemos estar sumamente concientes de este tipo de retos que una sociedad en crecimiento nos impone y, en el sano ejercicio de nuestras funciones, mantener una visión propositiva hacia las habilidades requeridas por nuestros asociados para cumplir cabalmente las responsabilidades que la sociedad les demandará en los siguientes años. La AMGE, no es la excepción, y en nuestro 50 Aniversario, queremos continuar desarrollando una visión compartida entre los retos energéticos actuales manteniendo una visión hacia la Geofísica del nuevo milenio en términos de yacimientos no convencionales y la prospección por nuevas fuentes de energía.
Arenas compactas (tight sands), Metano derivado del carbón (coalbed methane), Lutitas bituminosas (oil-shales), Lutitas gasíferas (shale gas), o bien los Hidratos de Metano, son recursos del subsuelo a partir de los cuales los países más industrializados están ya generando energía y que pronto, muy pronto deberán formar parte tanto de la preparación académica de nuestros estudiantes en geociencias como del desarrollo profesional de nuestros ingenieros para la prospección, extracción, refinación y sana administración de estos recursos en México.
En esta proyección, quiero puntualizar que el Geofísico de Exploración es el individuo capaz de detectar cualquier recurso del subsuelo mediante la identificación de las propiedades físicas que hagan distinguible a este recurso del medio que lo rodea. Para ello, requiere de una sólida preparación en Matemáticas, Física, Electrónica, Geología y Ciencias Computacionales.
Agua, minerales, hidrocarburos o algún nuevo recurso por descubrir en ambientes terrestres, aguas profundas, la montaña, la selva, el desierto, el pantano o en las zonas árticas, nada escapa a la detección somera o profunda de los métodos geofísicos, una disciplina por demás apasionante.
Aún manteniendo el futuro un cierto grado de incertidumbre, el carácter creativo, innovador, con un enfoque sistemático y multidisciplinario del Geofísico de Exploración siempre le garantizará una fuente de trabajo aún en industrias no relacionadas con el sector energético.
Efraín Méndez Hernández
Presidente AMGE 2007-2009